[{"data":1,"prerenderedAt":87},["ShallowReactive",2],{"wp-audio-a-necessidade-de-uma-terceira-camara":3,"transcription-a-necessidade-de-uma-terceira-camara":76,"audios-catalog":86},{"id":4,"date":5,"date_gmt":6,"guid":7,"modified":9,"modified_gmt":10,"slug":11,"status":12,"type":13,"link":8,"title":14,"content":16,"excerpt":19,"featured_media":20,"template":21,"meta":22,"tipo-audio":45,"class_list":46,"audio_url":44,"_links":51,"numero_audio":38,"ano_gravacao":39,"data_gravacao":40,"cidade":41,"duracao":42,"contexto":43},76997,"2025-09-19T20:34:32","2025-09-19T23:34:32",{"rendered":8},"https:\u002F\u002Fgnosisbrasil.com\u002Faudio\u002Fa-necessidade-de-uma-terceira-camara\u002F","2026-09-19T09:55:43","2026-09-19T12:55:43","a-necessidade-de-uma-terceira-camara","publish","audio",{"rendered":15},"A Necessidade de uma Terceira Câmara",{"rendered":17,"protected":18},"\u003Cp>La necesidad de una Tercera Cámara.\u003C\u002Fp>\n",false,{"rendered":17,"protected":18},0,"",{"site-sidebar-layout":23,"site-content-layout":21,"ast-site-content-layout":23,"site-content-style":23,"site-sidebar-style":23,"ast-global-header-display":21,"ast-banner-title-visibility":21,"ast-main-header-display":21,"ast-hfb-above-header-display":21,"ast-hfb-below-header-display":21,"ast-hfb-mobile-header-display":21,"site-post-title":21,"ast-breadcrumbs-content":21,"ast-featured-img":21,"footer-sml-layout":21,"ast-disable-related-posts":21,"theme-transparent-header-meta":21,"adv-header-id-meta":21,"stick-header-meta":21,"header-above-stick-meta":21,"header-main-stick-meta":21,"header-below-stick-meta":21,"astra-migrate-meta-layouts":23,"ast-page-background-enabled":23,"ast-page-background-meta":24,"ast-content-background-meta":33,"numero_audio":38,"ano_gravacao":39,"data_gravacao":40,"cidade_gravacao":41,"duracao":42,"contexto":43,"qualidade_audio":21,"arquivo_audio":44,"transcricao_original":21,"traducao_transcricao":21},"default",{"desktop":25,"tablet":31,"mobile":32},{"background-color":26,"background-image":21,"background-repeat":27,"background-position":28,"background-size":29,"background-attachment":30,"background-type":21,"background-media":21,"overlay-type":21,"overlay-color":21,"overlay-opacity":21,"overlay-gradient":21},"var(--ast-global-color-4)","repeat","center center","auto","scroll",{"background-color":21,"background-image":21,"background-repeat":27,"background-position":28,"background-size":29,"background-attachment":30,"background-type":21,"background-media":21,"overlay-type":21,"overlay-color":21,"overlay-opacity":21,"overlay-gradient":21},{"background-color":21,"background-image":21,"background-repeat":27,"background-position":28,"background-size":29,"background-attachment":30,"background-type":21,"background-media":21,"overlay-type":21,"overlay-color":21,"overlay-opacity":21,"overlay-gradient":21},{"desktop":34,"tablet":36,"mobile":37},{"background-color":35,"background-image":21,"background-repeat":27,"background-position":28,"background-size":29,"background-attachment":30,"background-type":21,"background-media":21,"overlay-type":21,"overlay-color":21,"overlay-opacity":21,"overlay-gradient":21},"var(--ast-global-color-5)",{"background-color":35,"background-image":21,"background-repeat":27,"background-position":28,"background-size":29,"background-attachment":30,"background-type":21,"background-media":21,"overlay-type":21,"overlay-color":21,"overlay-opacity":21,"overlay-gradient":21},{"background-color":35,"background-image":21,"background-repeat":27,"background-position":28,"background-size":29,"background-attachment":30,"background-type":21,"background-media":21,"overlay-type":21,"overlay-color":21,"overlay-opacity":21,"overlay-gradient":21},"33","1971","1971\u002F??\u002F??","CIUDAD DE MÉXICO","1h 18min","MENSAJE DIRIGIDO A UN COLECTIVO CONCRETO","https:\u002F\u002Fgnosisbrasil.com\u002Fwp-content\u002Fuploads\u002F2025\u002F09\u002F033LA-NECESIDAD-DE-UNA-TERCERA-CAMARA.mp3",[],[47,13,48,49,50],"post-76997","type-audio","status-publish","hentry",{"self":52,"collection":58,"about":61,"wp:attachment":64,"wp:term":67,"curies":72},[53],{"href":54,"targetHints":55},"https:\u002F\u002Fgnosisbrasil.com\u002Fwp-json\u002Fwp\u002Fv2\u002Faudio\u002F76997",{"allow":56},[57],"GET",[59],{"href":60},"https:\u002F\u002Fgnosisbrasil.com\u002Fwp-json\u002Fwp\u002Fv2\u002Faudio",[62],{"href":63},"https:\u002F\u002Fgnosisbrasil.com\u002Fwp-json\u002Fwp\u002Fv2\u002Ftypes\u002Faudio",[65],{"href":66},"https:\u002F\u002Fgnosisbrasil.com\u002Fwp-json\u002Fwp\u002Fv2\u002Fmedia?parent=76997",[68],{"taxonomy":69,"embeddable":70,"href":71},"tipo-audio",true,"https:\u002F\u002Fgnosisbrasil.com\u002Fwp-json\u002Fwp\u002Fv2\u002Ftipo-audio?post=76997",[73],{"name":74,"href":75,"templated":70},"wp","https:\u002F\u002Fapi.w.org\u002F{rel}",{"id":4,"slug":11,"numero":38,"raw_numero":77,"titulo_pt":15,"titulo_es":78,"titulo_ageac":21,"ano":39,"data_gravacao":40,"cidade":41,"contexto":43,"duracao":42,"duracao_raw":79,"qualidade":80,"audio_url":44,"start_page":81,"end_page":82,"palavras":83,"transcricao_es":84,"transcricao_pt":85},"033","LA NECESIDAD DE UNA TERCERA CÁMARA","1:18:36","BUENA",617,628,6892,"Vamos a oír una conferencia con el objeto de hacerles llegar, la necesidad –mejor dicho de  hacerles comprender la necesidad– de formar una tercera cámara entre todos ustedes. Con este  propósito el maestro Samael se dirige a ustedes. Con ustedes el maestro Samael. Hermanos gnósticos salvadoreños, hoy vamos a hablar sobre la Tercera Cámara. Si se estudia cuidadosamente el Manifiesto Gnóstico impreso en Colombia, puede observarse  claramente que allí citamos esta consabida Tercera Cámara. Entremos, pues, mis caros hermanos, en materia. Reunidos en la sala de meditación, debemos ante todo estudiar profundamente el tema que nos  interesa: el de la concentración, el Dhyani, lo que es el Samadhi, etc., etc. etc. Pensemos por un instante que ya estamos aquí, todos reunidos, en Tercera Cámara. Voy a desarrollar el  temario y luego vamos a la práctica mis caros hermanos. ¿Qué es la mente? Obviamente tenemos realmente muchas mentes, porque tenemos muchos Yoes. Ya  saben ustedes que los Yoes personifican a nuestros defectos de tipo psicológico. Cada uno de esos  Yoes-demonios tiene su propia mente. Así pues, cuando se habla de una mente, no se está hablando  con entera claridad; mejor es pensar en las muchas mentes y así la compresión se hace más evidente. Ciertamente, cada uno de nosotros parece un barco cargado de mucha tripulación, de muchos  pasajeros. Cada uno de esos Yoes es un pasajero. Y cada pasajero tiene su propio criterio, su propia  mente, sus propias ideas, sus propios conceptos, etc., etc., etc. Cuando cualquiera de esos Yoes, por  ejemplo, se entusiasma por la gnosis, jura lealtad; desafortunadamente, mucho más tarde, es  desplazado por otro Yo que no le interesa la gnosis, y entonces, como es natural, el sujeto se retira de  nuestro Movimiento. Cuando uno de esos Yoes jura amor eterno a una mujer, parece como si todo marchara bien. Pero más  tarde, sucede que otro Yo desplaza al que juró, y a ese nuevo no le interesa absolutamente tal  juramento; entonces se retira de la pobre mujer y esta queda, naturalmente, defraudada.\n\nAsí pues, mis caros hermanos, comprendiendo que la mente es múltiple porque tenemos muchas  mentes, ahondemos un poco más en esta cuestión. ¿Qué es lo que necesitamos realmente para poder llegar a experimentar lo real, la verdad, a través del  éxtasis, del Samadhi? ¿Cómo llegar a tal estado de arrobamiento místico trascendental? Eso es muy  interesante, mis caros hermanos, muy interesante. Reflexionen, por favor, reflexionen. Se trata, ante todo, de conseguir la quietud y el silencio de la mente. Solo así se puede llegar al éxtasis,  al Samadhi. Empero ¿cómo podríamos llegar a tal quietud, a tal silencio? Dentro de nosotros mismos  tenemos múltiples Yoes que viven disputándose la supremacía. En estas condiciones, obviamente, se  hace difícil conseguir ese silencio y esa quietud, pues los Yoes pendencieros y gritones realmente no lo  permiten. Entonces, ¿qué hacer? Pues se necesita, mis caros hermanos, primero que todo colocarse en una  postura cómoda. Entiendo que en el lumisial, en sala de meditación, conviene estar sentados, sí, pero  con el cuerpo relajado; ningún músculo debe hallarse en tensión. En la casa es diferente: allí puede uno  acostarse en su cama con la estrella flamígera -posición de cinco puntas, es decir, piernas y brazos  abiertos-, cuerpo relajado y entrar en meditación; o posición de hombre muerto, la famosa «savasana»  oriental, la postura de un cadáver: los talones juntos, los brazos a lo largo de los costados, el cuerpo  completamente relajado, etc. Pero - repito- en el lumisial, en sala de meditación, debemos estar  sentados, obviamente, sí, pero con el cuerpo relajado. Entendido esto, mis caros hermanos, entonces  entramos en la técnica propiamente dicha de la meditación. Cerremos los ojos. Conviene que los  tengamos cerrados para que las sensaciones del mundo exterior, las percepciones, en fin, todos los  objetos del mundo físico, las personas, las cosas, no nos distraigan. Ahora conviene poner atención,  tener la mente quieta, en silencio por dentro y por fuera. Repito: esto solamente es posible estando  atento a lo que estamos haciendo, ¿verdad?, porque si ustedes no están atentos, ¿cómo van a tener la  mente quieta y en silencio? Les viene un pensamiento, les viene otro, un deseo, cualquier cosa de esas,  y ya la mente no está quieta ni en silencio. Desafortunadamente, hermanos, no es tan fácil estar  atentos. Surge inevitablemente eso que podríamos llamar «inatención». Hay, pues, dos estados: el de atención y el de inatención, ¿comprendido? Si queremos estar atentos,  surge lo opuesto, la inatención. Y ¿qué es lo que causa la inatención? Obviamente, los Yoes que  cargamos dentro, ¿verdad? Recuerdos, deseos, emociones, pasiones, acontecimientos del día, del mes,  del año o de los años, memorias, rencores, resentimientos, etc.; eso es obvio. ¿Qué hacer entonces con  toda esa multiplicidad del Yo? ¿Qué hacer con esa inatención? Observaria, mis caros hermanos,  observarla. Cuando uno, serenamente, observa todas las fases de la inatención. Cuando de verdad las  mira en forma detallada y sin tomar partido por esto o por aquello, en esa misma observación de lo que  es inatento,surge la real atención. Cuando esta surge, la mente queda quieta y en silencio. Quiero que ustedes sepan que cuando la mente está quieta, que cuando la mente está en silencio,  adviene lo nuevo, eso es claro. En esos instantes la Esencia se desembotella para experimentar en el  mundo de lo real. En esos estados de lucidez plena, venimos a experimentar cierto elemento que  trasforma radicalmente, que nos da ánimo, que nos refuerza para la batalla, para la lucha, ¿entendido?  Hay un dicho antiguo que dice: «Noscete ipsum», “Hombre, conócete a ti mismo y conocerás el  universo y a los Dioses”. Cuando uno está observando lo que hay de inatento, surgen, naturalmente,  diversas cosas. Cualquier pensamiento debe ser debidamente comprendido y olvidado; cualquier  deseo, cualquier sentimiento, todo lo que vaya apareciendo, después de ser comprendido a fondo, debe  olvidarse. Es claro que la procesión esa de deseos, pensamientos, emociones, etc., tiene un comienzo y tiene un  fin. Realmente, tal procesión está constituida por todos los Yoes: Yoes de la ira, Yoes de la envidia,  Yoes del odio, Yoes de la lujuria, Yoes del resentimiento, Yoes de tales o cuales escenas del pasado,  etc. Al ver todo eso, al comprender cada uno de esos detalles, se está uno conociendo a sí mismo,\n\n¿verdad? Solo conociéndose a sí mismo, puede conocer el universo y a los Dioses de acuerdo con la  máxima de Tales de Mileto, allá en la antigua Grecia, cuando todavía existían los Misterios de Eleusis  en el mundo físico. No es posible llegar uno a la experiencia de lo real sin haberse conocido a sí  mismo profundamente. Eso es lo que se hace cuando uno está en meditación: se está conociendo a  fondo, íntegramente, tal cual es. Resultado: viene la experiencia de lo real, porque conociéndose a sí mismo , se conoce todo lo que  existe en el infinito; eso es obvio. Distíngase entre lo que es una mente que está quieta a la fuerza, violentamente -es decir, que está  aquietada a la brava, como dijéramos-, y lo que es una mente que realmente está quieta en forma  espontánea y pura. Distíngase entre una mente que está silenciada violentamente y una mente que está  en silencio. Cuando la mente está aquietada violentamente, no está quieta: lucha por moverse en sus fondos más  profundos; y cuando la mente está silenciada violentamente, tampoco está en silencio: grita en sus  fondos. Total, ese camino, así, resulta estéril. La quietud y el silencio deben surgir en forma espontánea  y pura. Surgen cuando esa procesión de recuerdos, pasiones, deseos, defectos, etc., concluye. En esos  instantes es cuando la Conciencia logra desenfrascarse para vivenciar lo que es real, eso que no es del  tiempo, eso que es la verdad. Así pues, mis caros hermanos, conociendo esta técnica, todos reunidos,  en pleno santuario, debemos meditar. No quiero decirles a ustedes que la labor resulte fácil. Es obvio que este trabajo es difícil, empero no es  imposible, y conduce ostensiblemente a la Iluminación mística. Quien se conoce a sí mismo -no lo  olviden- conoce el universo y a los Dioses. Uno tiene que libertarse, mis caros hermanos, de la mente,  y eso solamente es posible a través de la meditación de fondo. La Conciencia, desgraciadamente, está  presa entre la cárcel de la mente. Obviamente, mientras la Conciencia esté encerrada, la experiencia de lo real resulta imposible.  Necesitamos luchar por nuestra libertad, mis caros hermanos. Recordad que cada uno de vosotros está  preso, y lo grave es que no os dais cuenta de que estáis presos; creéis que sois libres, y no lo sois  porque estáis presos. La cárcel de la mente es horrible. Allí, dentro de esa cárcel, está encerrada la  Conciencia, el alma, lo anímico, lo que verdaderamente vale la pena en nosotros. Estáis en una  situación difícil, y no os dais cuenta de que estáis en una situación difícil. Ved cuántas gentes se  dedican a fortificar los barrotes de esa prisión. Ponen avisos en los periódicos: que la escuela tal le  confiere a uno poderes extraordinarios en la mente, que le desarrolla a uno la fuerza mental, que ahí  tiene técnicas extraordinarias para dominar, por medio de la mente, a todo el mundo, etc. Es decir, los que están presos hacen propaganda para que los demás sigan presos, ¡qué horror!  Desgraciadamente, así es. Vosotros todos, mis caros hermanos, debéis comprender en forma íntegra la necesidad de libertaros de  la mente para experimentar en el terreno de lo real; y eso -repito- solamente es posible cuando la mente  está quieta, cuando la mente está en silencio. No dejo de aclarar -y en esto no quiero ahorrar esfuerzos de ninguna especie- que el problema de cada  uno de vosotros, sentado aquí, en la sala de la meditación, consiste, precisamente, en la inatención.  Todos queréis estar atentos. Desgraciadamente, no lo lográis: surge la inatención; os distrae cualquier  cosa, desde el canto de un grillo hasta una bala de cañón, un automóvil que pasa por la calle, o el  último recuerdo de hace un ratito no más, posiblemente, cuando estuvisteis conversando con vuestra  comadre o con vuestro compadre o, tal vez, con alguna novia, etc. Por lo común, el trajín del día deja tantas huellas en el fondo de la mente que cuando llega la hora de  estar atentos, no se logra; entonces es cuando, verdaderamente, debemos comprender esta técnica,  poner observación en la inatención, es decir, observar cuidadosamente lo que hay de inatento en\n\nnosotros. Cuando uno observa -repito, aunque me haga cansón con tanto repetir- todos los detalles de  la inatención, es obvio que por tal motivo ya hay atención. Pues bien, la atención plena, mis caros hermanos, nos da precisamente la lucidez del Espíritu; la  atención plena nos lleva a una quietud natural, espontánea en sí, de la mente; la atención plena nos  lleva a un silencio bellísimo, muy profundo de la mente. Lo curioso es que cuando uno está verdaderamente atento, cuando realmente está en silencio, ni  siquiera se da cuenta de que está en meditación. Aquella quietud y silencio son tan naturales que se  olvida uno de que está practicando un ejercicio. Bendito olvido, porque cuando eso sucede, viene la  iluminación, el Samadhi. Ved, por ejemplo, hermanos, lo que sucede cuando uno está arrobado  contemplando un cuadro de la naturaleza, o una película que le interesa, o a la mujer amada, o un  amanecer, un anochecer. Si realmente está uno arrobado en aquello, en esos instantes, hay atención  plena. Instantes de esos son los que necesitamos para llegar realmente a la Iluminación. Hay que crear, en la  meditación, el clima favorable para una atención así, tan plena, y se crea ese ambiente favorable cuando se observa a fondo lo inatento. Entonces viene,  de hecho, la atención natural, y eso es lo indispensable para llegar a la verdadera Iluminación interior  mística, profunda. Yo quiero, mis caros hermanos, que comprendáis todo esto, pero que lo comprendáis a fondo.  Necesitamos todos, todos, libertarnos de las trabas de la mente, del batallar horroroso de los conceptos  opuestos; necesitamos zafarnos de todo ese maremágnum de opiniones, teorías, autores, etc., etc., etc.  Muy bello es, mis caros hermanos, poder uno estudiar, por ejemplo, en los registros akáshicos de la  naturaleza todas las maravillas de la Tierra y de sus razas; eso es asombroso. Si uno lee a la Maestra  Helena Petronila Blavatsky, resulta maravillosa cuando habla sobre cosmogénesis, antropogénesis, etc.  Muy muy bello es tener uno información intelectual sobre la raza polar, sobre los hiperbóreos, sobre  los lemures, sobre los atlantes, etc. Pero otra cosa es experimentar uno eso en forma directa. Sucede  que, en los registrós akáshicos de la naturaleza, nosotros podemos experimentar en forma directa.  Empero se hace necesario sacar a la Conciencia de entre el intelecto. Con la Conciencia emancipada,  podemos revisar todos los archivos sellados de esta gran naturaleza, viajar en el tiempo, vivir en esas  épocas antiguas: en la Primera, Segunda, Tercera, Cuarta Raza, etc., recordar nuestras vidas anteriores,  mis caros hermanos. Eso es formidable, ¿verdad? Pero sería imposible, realmente, todo esto si  continuamos presos, metidos en esa horrible prisión de la mente. Quiero que os libertéis, y esto se hace  por medio de la meditación de fondo. Así pues, mis caros hermanos, reunidos en esta sala de meditación, debemos comprender la necesidad  de emanciparnos cada vez más y más de los procesos de tipo intelectivo, razonativo. Hay mantras que  ayudan también, pero hoy no voy a citarles mantras. Hoy quiero que comprendan la técnica, y me  parece que podría hacerse más clara esta plática si los hermanos aquí presentes hacen preguntas  relacionadas con la meditación. Voy a darles, pues, aquí, a nuestros hermanos presentes, la oportunidad  de que pregunten para aclararles esta cuestión en forma más profunda. Si alguno de ustedes tiene algo  que preguntar, puede hacerlo con la más entera libertad. Discípulo. Maestro, le agradecería su consejo acerca del tipo de sillas o posiciones que usted  considera más favorables para la mejor práctica de la meditacion. Maestro. Con el mayor gusto responderé a su pregunta, mi estimable hermano. Obviamente, siempre  se debe buscar la posición más cómoda. Mientras menos estorbe el cuerpo físico, pues tanto mejor. En  lumisiales, es aconsejable estar sentados cómodamente al estilo occidental. Bueno, si algunos quieren  también usar la posición oriental, pueden usarla: piernas cruzadas a lo búdico, etc. Y en cuanto a la\n\nposición estrictamente occidental, pues ya saben cómo es, eso no necesito explicarlo. Lo que sí  conviene es que el cuerpo esté relajado en forma total, íntegra. En casa, ya las cosas cambian. Allí pueden ustedes -como lo dije ya- acostarse en la posición flamígera  de estrella de cinco puntas, teniendo, naturalmente, todo el cuerpo relajado; o en la posición  «savasana», de tipo oriental, la posición de hombre muerto de la que ya les he hablado; o con los  brazos cruzados sobre el pecho, tal como se ve en algunas momias egipcias, quedando la mano y el  brazo derecho cruzados sobre el izquierdo, etc. Yo, francamente, les digo a ustedes que en casa  prefiero para la meditación la de estrella de cinco puntas, aunque a veces también uso la savasana. Pero  ya en el lumisial cambia la cuestión; en el lumisial, forzosamente, hay que estar sentado; eso es obvio. D. Disculpe, Maestro, en algunas ocasiones que he querido relajarme y he utilizado cualquier sistema  de relajamiento, ya sea el de los enanitos que salen del cuerpo o ya sea el conteo del uno al diez. Sin  embargo, a veces, debido al ajetreo del día, no puedo relajar bien el cuerpo porque estoy siempre  pensando en los problemas de la mente. Como es necesario estar relajado para analizar lo que surge  en la pantalla de la mente ¿cómo podría siquiera lograr el relajamiento para comenzar a hacer eso? M. Bueno, el relajamiento, mi caro hermano, es la técnica para dejar el cuerpo físico como se debe  dejar a modo de que no estorbe. La meditación es otra cosa, ¿verdad? No confundamos una cosa con  otra cosa. Yo no aconsejo sistemas muy complejos para el relajamiento. Mientras menos complejidad,  tanto mejor. Sencillamente, sentarse o acostarse en las posiciones que ya dije, soltando bien brazos y  piernas, y eso es todo. Pero soltándolos en forma de que ningún músculo moleste. Eso es lo  indispensable, que ningún músculo quede en tensión. Una vez que estemos absolutamente seguros de  que ya el cuerpo está relajado, olvidarnos de este asunto, no pensar más en eso porque se podría  convertir eso en otra traba más para la mente. Y ¿para qué crearnos más trabas? Cuando uno ya relajó  el cuerpo, debe olvidarse del cuerpo, hacer cuenta que está desencarnado, no pensar más en cuestiones  del cuerpo. ¿Me has comprendido, mi estimable hermano Batarsé? D. Maestro, yo considero que la mente es el instrumento que utilizamos para comprender nuestros  defectos, pero debido a sus limitaciones no podemos profundizar hacia la honda significación de los  mismos. Le agradecería sus palabras al respecto de cómo llegar a esta honda significación. M. iOh, mi estimable hermano Tony! La comprensión es la comprensión y nada tiene que ver con la  mente. La comprensión va más a fondo, mi estimable hermano. Debemos equilibrar el Ser y el saber,  ¿verdad? Cuando el Ser está más grande que el saber, más desarrollado, más poderoso, pues es obvio  que entonces puede surgir de allí el «santo tonto», ¿no?, porque le falta sabiduría. Y cuando, a su vez,  el saber es exorbitante y el Ser está sin desarrollo de ninguna especie, entonces es peor: de allí viene el  bribón. Así pues, no confundamos la gimnasia con la magnesia. La comprensión es de fondo, pertenece a la  Conciencia. Consiste en el equilibrio perfecto del Ser y del saber, eso es todo. D. Maestro, disculpe, siendo indispensable la comprensión de cada Yo para ser eliminado, ¿podría  ponernos usted un ejemplo de lo que es la comprensión de un Yo determinado? Porque en eso de  comprensión hay muchas escalas y sí es bien importante tener el concepto claro de lo que se llama  comprensión de fondo. Agradecería un ejemplo, Maestro. M. Bueno, mi estimable hermano Batarsé, ciertamente, estamos aquí hablando detenidamente sobre la  práctica de meditación generalizada para lumisiales. Otra cosa sería la práctica de meditación para  disolución del Yo; ese ya es un asunto diferente, ¿verdad? Empero, ciertamente, debo decirle que hay  distintos grados de comprensión. Yo entiendo por comprensión de fondo cuando uno ha llegado a  aprehender, a capturar la honda significación de tal o cual cosa, o de tal o cual defecto de tipo  psicológico. Empero cuando uno no ha llegado así tan lejos, cuando tan solo comprende el proceso,  por ejemplo, de la ira, o del egoísmo, o el odio, y nada más, pero no ha capturado, realmente, su íntimo  significado de fondo, hay cierta comprensión, pero no es la comprensión de fondo, es la comprensión\n\nde superficie. En todo caso, en esto de la compresión hay muchos y muchos grados, escalas y escalas,  sistemas y sistemas; diversos niveles. Porque muchas veces uno ha estudiado un libro y cree que ya lo  comprendió, y lo lee un año después y resulta que se da cuenta de que no lo había comprendido. Habéis visto, por ejemplo, mi libro “El Parsifal develado” ¿verdad? Ese es un libro para estudiarlo  durante toda la vida. Sin embargo, hay muchas gentes que creen que ya lo comprendieron. Pero cuando  lo vuelven a leer, se dan cuenta de que les faltaba comprenderlo más. Y si repiten la lectura anos más  tarde, se dan cuenta de que no habían entendido nada, que les faltaba todavía comprender. Total, que  esto de la comprensión es algo muy elástico. Me pedís ejemplos concretos sobre comprensión. Con el mayor gusto voy a citar nada más que uno, experimentado en mí mismo, porque me gusta  hablar sobre lo que yo mismo he experimentado. Por ejemplo, cierto día, metido bajo tierra dentro de la cámara de reflexión del Summum Supremum  Sanctuarium, me propuse, mis caros hermanos, comprender aquella «Estancia de Dzyan» donde se nos  habla del primer instante relacionado con la fecundación de las aguas caóticas. Intelectualmente,  siempre había entendido que el fuego hace…, fecunda a las aguas de la vida, eso es obvio.  Intelectualmente, había comprendido que el Tercer Logos fecunda las aguas caóticas en el amanecer de  la existencia para que surgiera el cosmos, mas no había aprehendido su honda significación. Necesité  de la quietud y silencio de la mente. En esos instantes, me visitó la Maestra Helena Petronila Blavatsky y me dijo: «El Tercer Logos dijo a  su esposa: “Id, fecundad la materia caótica para que surja la vida, empero tú verás”». Ella me narraba  eso, sí, pero faltaba algo más: revivir yo aquello, revivir ese drama, y lo conseguí a través dei Samadhi.  Fui testigo de la aurora de la creación; vi el instante en que el Primer Logos emanó de sí mismo al  Tercero; vi el instante en que el Primer Logos ordenó al Tercero diciéndole: «Ve y fecunda a tu esposa,  la materia caótica, para que surja la vida, empero tú verás». Fui testigo de esa escena. Y es obvio,  entonces hubo aprehensión de su honda significación. El Anciano aquel se inclinó reverente, vestido  con un manto azul, y luego inició el gran trabajo con los rituales del fuego. ¿Me habéis comprendido?  En el primer caso, solamente había información intelectiva; en el segundo, había aprehensión de  fondo. En el primer caso, había comprensión puramente informativa o intelectiva; en el segundo,  verdadera comprensión de fondo. Eso es todo. D. Disculpe, me refería a la comprensión de un Yo. Usted menciona en “El Parsifal develado” sobre  la profunda comprensión del Yo de la ira, menciona algo que no recuerdo. ¿Pudiera ser tan amable de  explicarnos esa comprensión? M. Es claro, mi estimado hermano Batarsé, es claro. Indudablemente, por ejemplo, podemos nosotros  comprender lo que es la ira, saber que tenemos ira, haber comprendido realmente todos sus procesos  psicológicos en nosotros: cómo se desarrolla la ira, cuáles son sus orígenes, por qué surge ira en  nosotros en un momento dado, etc., y, sin embargo, a pesar de haber comprendido, no haber logrado  capturar la honda significación de la ira. Cuando uno ha captado la honda significación de la ira, pues  todo cambia. Por ejemplo, supongamos que vas manejando tu automóvil y alguien, con otro automóvil, choca contra  ti. Claro, tú tienes un momento de arranque de ira, y eso te incomoda, ¿verdad? Llegas a casa, meditas  a qué se debió. Posiblemente, descubres que esa fue falta de paciencia, falta de serenidad tuya, falta de  dominio de sí mismo, nada más. Hasta ahí habéis comprendido. Capturar la honda significación de  aquella ira es algo que va mucho más lejos, porque si tú capturas la honda significación de aquella ira,  puedes descubrir que ella, en sí misma, no es más que el resultado de la ignorancia. Vienes a descubrir  con asombro místico que tal choque pudo haber sido producido por la Ley del Karma, pero que tú  ignorabas la Ley del Karma, que ignorabas que debías esa deuda kármica.\n\nSi llegaras a ver eso, es haber captado la honda significación. ¿De qué? ¿De la ira? Sí, de la ira.  Descubriste que esa ira había tenido base en la ignorancia, que ignorabas la Ley del Karma. AI ver  cómo se procesa el karma, al leer en los registros akáshicos de la naturaleza >CM\u003C Es claro que en Tercera Cámara recibimos fuerza, porque, realmente, en la sala de meditación se  establece un vórtice de magnetismo extraordinario. Nos cargamos, por decirlo así, de electricidad  trascendente para seguir con firmeza en nuestras prácticas esotéricas. En casa, debemos aprovechar la  fuerza que hemos acumulado y practicar con intensidad la meditación. Es obvio que en la sala estamos  muy asistidos por todas las fuerzas magnéticas. También es cierto que en casa dependemos de nosotros  mismos y de la ayuda de nuestra Divina Madre Kundalini. Las técnicas pueden ser iguales tanto en  casa como en la sala de la meditación, pero en cuanto a la relajación, sí hay una diferencia, porque uno  en su casa puede tranquilamente acostarse en el suelo si quiere en la posición flamígera, o savasana, o  en su cama, etc.; ya cambia la cuestión. Mientras que en el lumisial solamente puede estar sentado. En cuanto al estudio sobre nuestros defectos psicológicos, el estudio del Yo, del Mí mismo para  disolverlo, bueno, también puede hacerse en Tiercera Cámara meditaciones de este tipo, pero en esta  conferencia no quiero propiamente dirigirme a eso. Unicamente quiero decirles a ustedes que en la  casa puede uno meditar profundamente en los Yoes, es decir, primero descubre un defecto y luego trata  de comprenderlo a través de la meditación en casa. Mas no quiero, como digo, enfrascarme en este asunto hoy porque el objetivo de esta plática es la  meditación de Tercera Cámara, y el temario que hoy estamos estudiando es el de la quietud y el  silencio de la mente. Para no confundirnos, no quiero mezclar una cosa con otra. D. Maestro, si uno en Tercera Cámara se durmiese completamente en su cuerpo físico, pero tuviera  una experiencia en el astral, ya sea con conciencia o sin conciencia, pero que uno trajera vívidamente  el recuerdo, ¿puede considerarse tal experiencia en el astral como éxtasis? M. Bueno, mi caro hermano, este es un éxtasis de tipo muy inferior, ¿verdad?, porque el viaje por el  mundo meramente astral es el más inferior, o casi el más inferior de los viajes, eso es claro.  Considéralo como un tipo de éxtasis inferior, nada más. Sin embargo, ha habido un desdoblamiento en  este caso, y un desdoblamiento concreto, exacto. Un desdoblamiento que debe ser tenido en cuenta  porque ya es un principio, es un comienzo. Nunca puede uno tratar de entrar de una vez a lo más alto  sin haber pasado por lo más bajo, ¿verdad? Bueno, eso es todo. D. Entonces, Maestro –perdóname– ¿en qué podemos diferenciar una experiencia en el astral de una  experiencia en el mental, o en el causal? ¿O en el mundo espiritual? M. Bueno, naturalmente, en los distintos grados de esplendor, en eso está la diferencia. Hay  experiencias muy inferiores como las del astral; un poquito más elevadas como las del mental, donde  hay más esplendor. Pero, realmente, mis caros hermanos, lo que nosotros debemos proponernos es  libertarnos de la mente, libertarnos de la materia. El astral es materia y el mental es materia, como  materia es el físico y materia, el etérico. Lo que yo quiero es que cada uno de ustedes se preocupe por  libertarse de la materia, por libertarse de la mente. Lo vital, para nosotros, es funcionar como Espíritus  puros, limpios, en todo el espacio estrellado. ¿Me habéis comprendido? D. Sí Maestro. Tengo una última pregunta para usted. ¿A qué se debe la falta de recordatorio de  algunas experiencias en meditación? M. Con el mayor gusto respondo a su pregunta, mi estimable hermano Batarsé. La falta de recuerdo de  las experiencias místicas en meditación no se debe a otra cosa sino a la falta de despertar de la  Conciencia. Cuando uno está bien despierto, no se olvida de nada, recuerda todas sus experiencias  íntimas con entera exactitud; eso es todo. Bueno, mis caros hermanos, vamos a empezar la meditación. Sin embargo, quiero que antes de que  empecemos esta meditación, hagamos una cadena para irradiar amor a la humanidad. Todos de pie, por\n\nfavor, todos. Hagamos la cadena pues, a ver, refuercen la cadena..., repitan conmigo: “Que todos los  seres sean felices, que todos los seres sean dichosos, que todos los seres sean en paz”. Otra vez: “Que  todos los seres sean felices, que todos los seres sean dichosos, que todos los seres sean en paz”. Otra  vez: “Que todos los seres sean felices, que todos los seres sean dichosos, que todos los seres sean en  paz”. Ahora demos forma a nuestro mantram sagrado AUM: AAAAAAOOOOOOMMMMMM TAT, SAT, TANNN, PANNN PAZ. Entonemos ahora los  mantrams de nuestra cadena esotérica de Tercera Cámara. Todos repitan conmigo: SAAALLLLLL  TUUULLLLL UUULLLLL. Hagan el signo del microcosmos, mis caros hermanos, la estrella de cinco puntas. Ahora la cruz  gnóstica. Favor tomar asiento, mis caros hermanos. Apaguen las luces, por favor, apaguen las luces  para que nada nos distraiga. ¿Ya están las luces apagadas? Bueno, bueno, relajen sus cuerpos.  Siéntense bien, siéntense bien, mis caros hermanos, que ninguno quede mal sentado, ninguno en  posición incómoda; lo más cómodamente posible. No crucen las piernas una sobre otra porque eso está  mal. Piernas y brazos sueltos –repito– bien sueltos. Que ningún músculo quede apretado, que todos los  músculos queden bien sueltos, bien relajados. No hagan de esto un problema, por favor, no hagan un  problema; esta es una cosa simplemente sencilla, sentarse bien. Fácilmente lo pueden hacer, sin tanto  trabajo. A ver, a ver, a ver... ¿Ya están relajados? Para eso no se necesita de tanto trabajo; únicamente, tienen  que estar seguros de que ninguna parte de su cuerpo está en tensión, eso es todo. En cuanto a las  manos, colóquenlas como quieran; no se apeguen de detalles, porque si ustedes se apegan de detalles  físicos, tales detalles se convierten en otra traba para la mente; nuevos problemas, más de los que ya  tenemos, ¿verdad? Bueno, creo que estamos listos. Ahora cierren sus ojos. Al hacer la práctica, se  puede admitir un poquito de sueño para el físico; con tal de que no se duerma la Conciencia, todo está  bien. Muchas escuelas creen que uno no debe dormir el cuerpo físico. Se equivocan. Cuando uno está  en meditación, conviene más bien que el cuerpo físico no estorbe, y no estorba cuando está dormido,  porque un cuerpo físico despierto es muy estorboso, molesta demasiado. Yo mismo, cuando estoy en los mundos internos, estoy muy contento, muy feliz si el cuerpo físico está  bien dormido. Pero cuando el cuerpo físico está despierto, me sostengo allí a base de pura voluntad;  claro, en una forma más incómoda, eso es obvio. Así pues, pueden los vehículos físicos adormecerse, y  eso es mejor; lo importante es que la Conciencia no se adormezca, que esté vigilante como el vigía en  época de guerra. ¿Entendido? Bueno, mis caros hermanos, bueno, vamos ahora a meditar. Empiecen por observar lo que vaya  surgiendo en su mente, y con mucho cuidado, pongan atención, atención, atención.. Pongan atención en lo que uno tiene de inatento. Lo que uno tiene de inatento son los deseos que van  apareciendo, las emociones, las pasiones, los recuerdos de las cosas del día, del ayer, del anteayer, etc.,  etc., etc. Observen, observen, observen, por favor, observen lo que vaya apareciendo en su mente. Observen, y  con mucho cuidado, observen, pongan atención en todo eso que vaya apareciendo. Pero comprendan,  sí, comprendan lo que va apareciendo, mis caros hermanos, compréndanlo y olvídenlo; y si algo nuevo  surge, pues compréndanlo y olvídenlo; y si otra cosa nueva surge, pues compréndanla y olvídenla. A  ver, entren, entren, pues, en meditación. Adormezcan sus cuerpos físicos un poco más, un poco más,  un poco más, pero con la Conciencia alerta, alerta, ¿verdad?, alerta, alerta… [silencio largo en el audio  (desde 1:00:14 a 1:01:50), se escucha música clásica suave, el maestro está dando unos instantes a los  hermanos antes de sacarlos del estado de relajación] Bueno mis caros hermanos, como esta no es sino la indicación practica de cómo se debe meditar, solo  me resta deciros que es conveniente que estas prácticas se hagan durante una hora seguida, una hora,  una hora seguida, ¿entendido?\n\nConcluída ya la meditación, entonces, todo lo que hay que hacer es formar la cadena y voy a repetir  cómo se debe hacer para que ustedes me entiendan. A ver, formar la cadena, formar la cadena, formar  la cadena todos. Irradiemos amor. “Que todos los seres sean felices, que todos los seres sean dichosos,  que todos los seres sean en paz”. [Un total de tres veces]. Demos forma a nuestro mantram sagrado  AUM: AAAAAAOOOOOOMMMMMM, TAT, SAT TANNN, PANNN, PAZ. Ahora vienen los mantrams con los que se debe finalizar siempre la gran cadena: SAAALLLLLL  TUUULLLLL UUULLLLL. Luego, el signo del microcosmos. Luego, la cruz gnóstica o la cruz dentro del círculo... “Esta  convocación ha terminado”. Así es que se concluye, mis caros hermanos. La práctica debe ser por una hora, es claro que yo no voy a estar haciendo aquí, a través de una cinta  grabada, toda la práctica de una hora porque se nos acabaría la cinta. Únicamente, el objetivo de esta  cinta es indicarles cómo se debe hacer, en qué forma se debe trabajar. Después, todos los hermanos se  despiden cariñosamente y se retiran. Así es como se trabaja, así es como debe funcionar siempre la  Tercera Cámara. Los que ingresen a Tercera Cámara son individuos que deben de haber estado por lo  menos, por lo menos, tres años en el Movimiento Gnóstico. No se puede recibir en Tercera Cámara a un individuo de un año o de dos, sino a los que hayan tenido  por lo menos tres anos de asistencia puntual a la Primera y Segunda Cámara. ¿Comprendido? Bueno,  mis caros hermanos, creo que ya no hay más nada que hablar por ahora. Si algo hay que decir, pueden  decirlo con entera libertad. D. Maestro una pregunta que le rogaría que nos contestara, es sobre qué es lo que se debe de comer  antes de la práctica de Tercera Cámara y si el estómago lleno o semilleno no es óbice para realizar  una buena práctica. M. Con mucho gusto, mi estimable hermano Batarsé, responderé a su pregunta. Para asistir a Tercera  Cámara es mejor no comer absolutamente nada antes, mejor es asistir uno con el estómago limpio; así  la práctica resulta con más comodidad ¿entendido? D. Esta otra pregunta que tengo aquí no tiene nada que ver con la práctica de Tercera Cámara, sino  con lo que hablamos sobre la aprehensión del hondo significado de los Yoes. En este caso, usted se  refirió al Yo de la ira y cuyo hondo significado era la ignorancia. Mi pregunta es la siguiente,  Maestro: como existen innumerables Yoes de la ira, ¿todos los Yoes de la ira tienen como origen la  ignorancia o solo es específicamente ese Yo de la ira? ¿Cada caso diferente tiene un hondo  significado diferente? M. Muy bien, muy bien, mi estimable hermano Batarsé, con el mayor gusto voy a dar respuesta a su  interesante pregunta. Es obvio que cada situación de ira es diferente, eso es ostensible. Sin embargo,  podemos, prácticamente, catalogar todas las situaciones de ira resumiéndolas a tres: primera que  llamaríamos ira producida por el ánimo; dos, sería ira producida por el cuerpo; tres, ira producida por  la lengua. Vamos a examinarlas cada una por separado, ¿les parece? D. iCómo no! M. Bien. Ira producida por el ánimo: no siempre está uno en el mismo estado de ánimo. Alguien puede  producirle a uno ira si le dice tal o cual palabra en un estado de ánimo; y, sin embargo, en otro ánimo,  pueden repetirle a uno la misma palabra y no sentir uno nada. Cualquier insultador puede herirlo a uno  fácilmente si lo encuentra en un estado de ánimo, pero en otro estado de ánimo, el insultador puede  que no encuentre eco en uno. Así pues, los estados de ánimo son muy variados, y es claro que según el  estado de ánimo nos encontramos más o menos serenos. Hay pues iras producidas por el estado de  ánimo. Segundo: ira producida por el cuerpo. Estando uno, por ejemplo, con mucho calor, se pone  insoportable, ¿verdad? Si el calor es muy sofocante, y puede que haya hambre, la cosa es más grave, y  si hay sed, pues, es peor. De manera que los estados de ánimo influyen mucho. También hay quienes se\n\nsienten iracundos no por el calor, hay quienes se sienten iracundos por el frío, por ejemplo. Hay  quienes se sienten iracundos no por frío ni por calor, sino sencillamente porque tienen hambre, y el  hambre los pone de mal genio, o porque tienen sed, ¿verdad? De manera que la ira puede ser producida  también por el cuerpo. Estando uno enfermo, puede que también se ponga iracundo en algunas  ocasiones. Puede que un dolor de muelas le dé a uno ganas de dar golpes. En fin, ese es otro estado. Hay iras producidas por la lengua. Sí, la lengua viperina de las devotas es terrible, ¿verdad? Los  enredos de las comadres, de los compadres; sobre todo, las comadritas son un problema. Naturalmente,  aquello del «dicen que se dice», la calumnia, en fin, todo eso puede provocar ira, ira producida por la  lengua. Ahora, la lengua iracunda de uno también puede responder con palabras hirientes, ¿verdad? De  manera que la ira de la lengua, ¡obsérvenla!, ¡qué curiosa resulta de lengua a lengua! Nos insultan e  insultamos. Nos hieren y herimos. Usamos la palabra en esa forma, mal usada, ¿verdad?, pero así es la  humanidad. Bueno, toda la ira pues, vean ustedes, tiene tantas facetas. Cada situación de ira es  diferente, pero todos los aspectos de la ira se reducen a tres. Mejor mencionemos esos tres en una  forma un poquito más ordenada: cuerpo, ánimo y lengua. ¿Entendido? Aprehender la honda  significación de todo eso es importante. Por ejemplo, nos calumnian, y claro, si nuestro estado de  ánimo no está muy bueno, nos sentimos ofendidos y reaccionamos violentamente. Interesante sería  después comprender, y además de comprender, llegar a captar la honda significación. Cuando  captamos la honda significación, cambia el panorama. Puede que aquel que nos ha calumniado o que  nos ha insultado sea una víctima nuestra. ¡Sí! Puede haber sido una víctima nuestra en una pasada  reencarnación; puede que nosotros hayamos herido a aquella persona y, ahora, esta ha reaccionado con  nosotros, vengándose, aunque en forma inconsciente. En este caso, es un karma que nosotros no  habíamos entendido. Pero cuando ya lo entendimos, entonces hemos capturado su honda significación.  Sería muy largo extendernos en todos estas detalles, pero ya lo saben. Si hay algo más que aclarar,  pueden preguntar, mis caros hermanos. D. Maestro, dijo usted que la comprensión no era de la mente, y luego, en otra parte, nos dijo algo  acerca de la comprensión intelectiva. ¿Cómo es eso Maestro? ¿Me puede explicar? M. Bueno, mi caro hermano, aparentemente hay una contradicción, ¿verdad? Sin embargo, subraye  usted la palabra intelectiva. Subráyela y vaya al fondo. Yo quiero ante todo que comprenda usted, ante  todo, a fondo, el significado de todo esta. Cuando dije comprensión intelectiva, no me limité,  realmente, a intelecto, no; quise ir más allá del mero intelecto, por eso le digo: subraye. Pero como el  intelecto, naturalmente, es el instrumento de manifestación aquí, en el mundo físico, porque sirve de  vehículo a la Conciencia -aunque esta esté prisionera dentro del mismo intelecto, siempre sirve de  vehículo-, naturalmente por eso hablé de información o de comprensión intelectiva. Lo hablé de una  manera convencional, porque la comprensión -repito y subrayo- no es intelectiva. Pero aclaro: el  intelecto sirve de instrumento a la Conciencia. Naturalmente, sirve cuando quiere servir, ¿no?, cuando  uno logra dominar la mente. Desgraciadamente, son muy pocos los que saben dominar la mente.  ¿Entendido? D. Sí Maestro. Muchas gracias. D. Maestro, quisiera que nos volviera a repetir el relato sobre lo que vivió en el interior de la tierra en  el Summum Supremum Sanctuarium de Colombia, puesto que en la grabación considero que no queda  muy claro. M . Con el mayor gusto, hermano, arrojaré lampos de luz sobre lo que antes dije. Es claro que yo sabía  siempre que el fuego hace fecundas las aguas de la vida -eso es obvio, y eso lo sabe cualquiera que  haya estudiado esoterismo- pero, en mi presente reencarnación me faltaba hacer más conciencia de  eso, es decir, aprehender la honda significación de esa verdad. Logré capturar esa honda significación  en la cámara de reflexión del Summum Supremum Sanctuarium. ¿Que la Blavatsky me haya visitado  en astral? Perfectamente, así fue. Ella todo lo que hizo fue repetirme lo que estaba escrito en su\n\ncosmogénesis. Podemos subrayar así: «El Tercer Logos hizo fecunda las aguas caóticas para que  surgiera la vida». Así repetimos, así simplificamos. Sin embargo, eso no era todo, yo necesitaba ir más  a fondo, y lo logré. Asistí realmente o, mejor dicho, reviví el amanecer del Maha-Manvantara. Digo  reviví porque, en nombre de la verdad, tengo que decirles que, ciertamente, yo fui testigo de la aurora  del Maha-Manvantara. Pero en mi presente reencarnación, necesitaba revivir ese recuerdo  trascendental, divinal. Y vi perfectamente cuando el Primer Logos emanó al Tercero, cuando le habló  diciéndole: «Ve, fecunda a la materia caótica para que surja la vida, empero tú verás». Le dio libertad  para obedecer o desobedecer. Y el Tercer Logos se inclinó reverente ante el Primer Logos. Estaba bellamente vestido ese Tercer  Logos, con su manto azul hasta abajo, su blanca túnica. ¡Qué belleza en su rostro!; sus ojos azules,  donde se refleja todo el panorama del infinito; esa nariz aguileña, ese labio fino y delicado. Todo él  resplandeciente, magnífico. Yo fui testigo de eso, como fui testigo del trabajo ritual que se hizo en los  siete templos del caos. Bueno, al experimentar lo trascendental, pues aprehendí, capturé la honda  significación de esa verdad que está escrita en cosmogénesis y que todos los hermanitos de las diversas  escuelas repiten, pero que no han logrado, realmente, vivenciar o experimentar en forma íntima,  ¿entendido? D. Sí, Maestro, muchísimas gracias.","Vamos ouvir uma conferência com o objetivo de fazer-lhes chegar, a necessidade –melhor dito, de fazer-lhes compreender a necessidade– de formar uma Terceira Câmara entre todos vocês. Com esse propósito, o mestre Samael se dirige a vocês. Com vocês, o mestre Samael. Irmãos gnósticos salvadorenhos, hoje vamos falar sobre a Terceira Câmara. Se se estuda cuidadosamente o Manifesto Gnóstico impresso na Colômbia, pode observar-se claramente que ali citamos essa consabida Terceira Câmara. Entremos, pois, meus caros irmãos, em matéria. Reunidos na sala de meditação, devemos, antes de mais nada, estudar profundamente o tema que nos interessa: o da concentração, o Dhyani, o que é o Samadhi, etc., etc., etc. Pensem por um instante que já estamos aqui, todos reunidos, na Terceira Câmara. Vou desenvolver o temário e, em seguida, vamos à prática, meus caros irmãos. O que é a mente? Obviamente, temos realmente muitas mentes, porque temos muitos Eu. Já sabem vocês que os Eu personificam nossos defeitos de tipo psicológico. Cada um desses Eu-demonios tem sua própria mente. Assim, pois, quando se fala de uma mente, não se está falando com toda a clareza; melhor é pensar nas muitas mentes e assim a compreensão se torna mais evidente. Certo, cada um de nós parece um barco carregado de muita tripulação, de muitos passageiros. Cada um desses Eu é um passageiro. E cada passageiro tem seu próprio critério, sua própria mente, suas próprias ideias, seus próprios conceitos, etc., etc., etc. Quando qualquer um desses Eu, por exemplo, se entusiasma pela gnosis, jura lealdade; infelizmente, muito mais tarde, é deslocado por outro Eu que não lhe interessa a gnosis, e então, como é natural, o sujeito se retira de nosso Movimento. Quando um desses Eu jura amor eterno a uma mulher, parece como se tudo marchasse bem. Mas mais tarde, acontece que outro Eu desloca ao que jurou, e a esse novo não lhe interessa absolutamente tal juramento; então se retira da pobre mulher e esta fica, naturalmente, defraudada.\n\nAssim, pois, meus caros irmãos, compreendendo que a mente é múltipla porque temos muitas mentes, vamos aprofundar um pouco mais nessa questão.\n\nO que é que precisamos realmente para poder chegar a experimentar o real, a verdade, através do êxtase, do Samadhi?\n\nComo chegar a tal estado de arrebamento místico transcendental?\n\nÉ muito interessante, meus caros irmãos, muito interessante.\n\nRefletam, por favor, refletam.\n\nTrata-se, antes de mais nada, de conseguir a quietude e o silêncio da mente.\n\nSomente assim podemos chegar ao êxtase, ao Samadhi.\n\nContudo, como poderíamos chegar a tal quietude, a tal silêncio?\n\nDentro de nós mesmos, temos múltiplos Eu que vivem disputando-se a supremacia.\n\nEm condições assim, obviamente, se torna difícil conseguir esse silêncio e essa quietude, pois os Eu pendencieros e gritões realmente não o permitem.\n\nEntão, o que fazer?\n\nPois se precisa, meus caros irmãos, primeiro que tudo, colocar-se em uma postura confortável.\n\nEntendo que no lumisial, na sala de meditação, convém estar sentados, sim, mas com o corpo relaxado; nenhum músculo deve estar em tensão.\n\nNa casa é diferente: ali pode-se deitar na cama com a estrela flamígera -posição de cinco pontas, ou seja, pernas e braços abertos-, corpo relaxado e entrar em meditação; ou posição de homem morto, a famosa «savasana» oriental, a postura de um cadáver: os calcanhares juntos, os braços ao longo dos lados, o corpo completamente relaxado, etc.\n\nMas - repito - no lumisial, na sala de meditação, devemos estar sentados, obviamente, sim, mas com o corpo relaxado.\n\nEntendido isso, meus caros irmãos, então entramos na técnica propriamente dita da meditação.\n\nFechemos os olhos.\n\nConvém que os tenhamos fechados para que as sensações do mundo exterior, as percepções, enfim, todos os objetos do mundo físico, as pessoas, as coisas, não nos distraiam.\n\nAgora convém pôr atenção, ter a mente quieta, em silêncio por dentro e por fora.\n\nRepito: isso só é possível estando atento a o que estamos fazendo, não é verdade?, porque se vocês não estão atentos, como vão a ter a mente quieta e em silêncio?\n\nLhes vem um pensamento, lhes vem outro, um desejo, qualquer coisa dessas, e já a mente não está quieta nem em silêncio.\n\nDesafortunadamente, irmãos, não é tão fácil estar atentos.\n\nSurge inevitavelmente aquilo que poderíamos chamar de «inatenção».\n\nHá, pois, dois estados: o de atenção e o de inatenção, não é verdade?\n\nSe queremos estar atentos, surge o oposto, a inatenção.\n\nE o que é que causa a inatência?\n\nObviamente, os Eu que carregamos dentro, não é verdade?\n\nRecordos, desejos, emoções, paixões, acontecimentos do dia, do mês, do ano ou dos anos, memórias, rencores, ressentimentos, etc.; isso é óbvio.\n\nO que fazer então com toda essa multiplicidade do Eu?\n\nO que fazer com essa inatência?\n\nObservaria, meus caros irmãos, observá-la.\n\nQuando um, serenamente, observa todas as fases da inatência.\n\nQuando verdadeiramente as observa em detalhe e sem tomar partido por isso ou por aquilo, na mesma observação do que é inatento, surge a atenção real.\n\nQuando esta surge, a mente fica quieta e em silêncio.\n\nQuero que vocês saibam que quando a mente está quieta, quando a mente está em silêncio, advém o novo, isso é claro.\n\nNesses instantes, a Essência se desembotella para experimentar no mundo do real.\n\nNesses estados de lucidez plena, vêm a experimentar um certo elemento que transforma radicalmente, que nos dá ânimo, que nos refere para a batalha, para a luta, você entendeu?\n\nHá um ditado antigo que diz: \"Noscete ipsum\", \"Homem, conhece a ti mesmo e conhecerás o universo e a Deus\".\n\nQuando um está observando o que há de inatento, surgem, naturalmente, diversas coisas.\n\nQualquer pensamento deve ser debidamente compreendido e esquecido; qualquer desejo, qualquer sentimento, tudo o que vá aparecendo, depois de ser compreendido a fundo, deve ser esquecido.\n\nÉ claro que a procissão essa de desejos, pensamentos, emoções, etc., tem um começo e tem um fim.\n\nRealmente, tal procissão está constituída por todos os Eu: Eu da ira, Eu da inveja, Eu do ódio, Eu da luxúria, Eu do ressentimento, Eu de tais ou quais cenas do passado, etc.\n\nAo ver tudo isso, ao compreender cada um desses detalhes, está-se a conhecer a si mesmo,\n\nverdade?\n\nSomente conhecendo-se a si mesmo, pode conhecer o universo e a Deus de acordo com a máxima de Tales de Mileto, lá na antiga Grécia, quando ainda existiam os Mistérios de Eleusis no mundo físico.\n\nNão é possível chegar a uma experiência do real sem ter-se conhecido a si mesmo profundamente.\n\nEso é o que se faz quando um está em meditação: está-se conhecendo a fundo, integralmente, tal qual é.\n\nResultado: vem a experiência do real, porque conhecendo-se a si mesmo, se conhece tudo o que existe no infinito; isso é óbvio.\n\nDistinga-se entre o que é uma mente que está quieta à força, violentamente -ou seja, que está aquietada à brava, como diríamos-, e o que é uma mente que realmente está quieta em forma espontânea e pura.\n\nDistinga-se entre uma mente que está silenciada violentamente e uma mente que está em silêncio.\n\nQuando a mente está aquietada violentamente, não está quieta: luta por se mover em seus fundos mais profundos; e quando a mente está silenciada violentamente, tampouco está em silêncio: grita em seus fundos.\n\nTotal, esse caminho, assim, resulta estéril.\n\nA quietude e o silêncio devem surgir de forma espontânea e pura.\n\nEles surgem quando aquela procissão de recordos, paixões, desejos, defeitos, etc., chega ao fim.\n\nNesses instantes é quando a Consciência consegue desenfrascar-se para viver o que é real, aquilo que não é do tempo, aquilo que é a verdade.\n\nAssim, pois, meus caros irmãos, conhecendo essa técnica, todos reunidos, no santuário pleno, devemos meditar.\n\nNão quero dizer-lhes que a labor resulte fácil.\n\nÉ óbvio que esse trabalho é difícil, contudo não é impossível, e conduz ostensivamente à Iluminação mística.\n\nQuem se conhece a si mesmo -não o esqueçam- conhece o universo e a Deus.\n\nUm tem que se libertar, meus caros irmãos, da mente, e isso só é possível através da meditação de fundo.\n\nA Consciência, infelizmente, está presa entre a cela da mente.\n\nObviamente, enquanto a Consciência estiver encerrada, a experiência do real resulta impossível.\n\nNecessitamos lutar por nossa liberdade, meus caros irmãos.\n\nLembrem-se de que cada um de vós está preso, e o grave é que não se dão conta de que estão presos; acreditam que são livres, e não o são porque estão presos.\n\nA cela da mente é horrorosa.\n\nLá, dentro daquela cela, está encerrada a Consciência, o alma, o anímico, o que verdadeiramente vale a pena em nós.\n\nEstão em uma situação difícil, e não se dão conta de que estão em uma situação difícil.\n\nVejam quantas pessoas se dedicam a fortificar os barrotes daquela prisão.\n\nColocam anúncios nos jornais: que a escola tal lhes confere poderes extraordinários na mente, que lhes desenvolve a força mental, que lá têm técnicas extraordinárias para dominar, por meio da mente, a todo o mundo, etc.\n\nÉ dizer, os que estão presos fazem propaganda para que os demais sigam presos, que horror!\n\nInfelizmente, assim é.\n\nVós todos, meus caros irmãos, deveis compreender de forma íntegra a necessidade de vos libertar da mente para experimentar no terreno do real; e isso -repito- só é possível quando a mente está quieta, quando a mente está em silêncio.\n\nNão deixo de esclarecer -e nisto não quero poupar esforços de qualquer espécie- que o problema de cada um de vós, sentado aqui, na sala de meditação, consiste, precisamente, na inatenção.\n\nTodos querem estar atentos.\n\nInfelizmente, não o conseguis: surge a falta de atenção; qualquer coisa a distrae, desde o canto de um grilo até uma bala de canhão, um carro que passa pela rua, ou o último recém-lido de há pouco tempo, possivelmente, quando estivéssemos conversando com nossa comadre ou com nosso compadre ou, talvez, com alguma namorada, etc.\n\nPelo comum, o tráfego do dia deixa tantas marcas no fundo da mente que quando chega a hora de estar atentos, não se consegue; então é quando, verdadeiramente, devemos compreender essa técnica, colocar observação na falta de atenção, ou seja, observar cuidadosamente o que há de inatento em nós.\n\nQuando alguém observa -repeito, embora me faça cansar com tanto repetir- todos os detalhes da falta de atenção, é óbvio que por tal motivo já há atenção.\n\nPois bem, a atenção plena, meus queridos irmãos, nos dá precisamente a clareza do Espírito; a atenção plena nos leva a uma quietude natural, espontânea em si, da mente; a atenção plena nos leva a um silêncio belíssimo, muito profundo da mente.\n\nO curioso é que quando alguém está verdadeiramente atento, quando realmente está em silêncio, nem mesmo se dá conta de que está em meditação.\n\nAquela quietude e silêncio são tão naturais que se esquece alguém de que está praticando um exercício.\n\nBendito esquecimento, porque quando isso acontece, vem a iluminação, o Samadhi.\n\nVede, por exemplo, meus irmãos, o que acontece quando alguém está arrebatado contemplando um quadro da natureza, ou uma película que lhe interessa, ou à mulher amada, ou um amanhecer, um anoitecer.\n\nSe alguém está realmente arrebatado nisso, nesses instantes, há atenção plena.\n\nInstantes desses são os que precisamos para chegar realmente à Iluminação.\n\nÉ preciso criar, na meditação, o clima favorável para uma atenção assim, tão plena, e se cria esse ambiente favorável quando se observa a fundo o inatento.\n\nEntão vem, de fato, a atenção natural, e isso é o indispensável para chegar à verdadeira Iluminação interior mística, profunda.\n\nEu quero, meus queridos irmãos, que compreendam tudo isso, mas que o compreendam a fundo.\n\nPrecisamos todos, todos, libertar-nos das amarras da mente, do horroroso combate dos conceitos opostos; precisamos nos livrar de todo aquele mar de opiniões, teorias, autores, etc., etc., etc.\n\nMuito belo é, meus queridos irmãos, poder alguém estudar, por exemplo, nos registros akáshicos da natureza todas as maravilhas da Terra e de suas raças; isso é assombroso.\n\nSe você lê a Mestra Helena Petronila Blavatsky, é maravilhosa quando ela fala sobre cosmogénesis, antropogénesis, etc.\n\nMuito, muito belo é ter informações intelectuais sobre a raça polar, sobre os hiperbóreos, sobre os lemures, sobre os atlantes, etc.\n\nMas outra coisa é experimentar isso de forma direta.\n\nSucede que, nos registros akáshicos da natureza, podemos experimentar de forma direta.\n\nNo entanto, é necessário libertar a Consciência do intelecto.\n\nCom a Consciência emancipada, podemos revisar todos os arquivos selados dessa grande natureza, viajar no tempo, viver em épocas antigas: na Primeira, Segunda, Terceira, Quarta Raça, etc., recordar nossas vidas anteriores, meus caros irmãos.\n\nEso é formidável, não é verdade?\n\nMas seria impossível, realmente, tudo isso se continuarmos presos, metidos nessa horrível prisão da mente.\n\nQuero que vocês se libertem, e isso se faz por meio da meditação de fundo.\n\nAssim, meus caros irmãos, reunidos nesta sala de meditação, devemos compreender a necessidade de nos emanciparmos cada vez mais e mais dos processos de tipo intelectivo, razonativo.\n\nHá mantras que ajudam também, mas hoje não vou citar mantras.\n\nHoje quero que vocês compreendam a técnica, e me parece que poderia se tornar mais clara essa conversa se os irmãos aqui presentes fizessem perguntas relacionadas à meditação.\n\nVou dar-lhes, pois, aqui, a nossos irmãos presentes, a oportunidade de que pergunte para aclarar-lhes essa questão de forma mais profunda.\n\nSe algum de vocês tiver algo para perguntar, pode fazê-lo com a mais entera liberdade.\n\nDiscípulo.\n\nMestre, lhe agradeceria seu conselho acerca do tipo de cadeiras ou posições que você considera mais favoráveis para a melhor prática da meditação.\n\nMestre.\n\nCom o maior prazer, responderei a sua pergunta, meu estimável irmão.\n\nObviamente, sempre se deve buscar a posição mais confortável.\n\nEnquanto menos o corpo físico estorve, tanto melhor.\n\nEm lumisíales, é aconselhável estar sentado confortavelmente ao estilo ocidental.\n\nBem, se alguns quiserem também usar a posição oriental, podem usá-la: pernas cruzadas ao estilo búdico, etc.\n\nE quanto à posição estrictamente ocidental, pois já sabem como é, isso não preciso explicar.\n\nO que convém é que o corpo esteja relaxado de forma total, íntegra.\n\nEm casa, já as coisas mudam.\n\nAqui está a tradução do texto:\n\nLá podem vocês -como eu disse já- deitar-se na posição flamígera de estrela de cinco pontas, tendo, naturalmente, todo o corpo relaxado; ou na posição \"savasana\", de tipo oriental, a posição do homem morto de que já lhes falei; ou com os braços cruzados sobre o peito, tal como se vê em algumas múmias egípcias, ficando a mão e o braço direito cruzados sobre o esquerdo, etc.\n\nEu, francamente, lhes digo que em casa prefiro para a meditação a de estrela de cinco pontas, embora às vezes também use a savasana.\n\nMas já no lumisial muda a questão; no lumisial, forçosamente, é preciso estar sentado; isso é óbvio.\n\nD.\n\nPeço desculpa, Mestre, em algumas ocasiões que quis relajar-me e utilizei qualquer sistema de relajamento, seja o dos anões que saem do corpo ou seja o contagem do um ao dez.\n\nNo entanto, às vezes, devido ao alvoroço do dia, não consigo relaxar bem o corpo porque estou sempre pensando nos problemas da mente.\n\nComo é necessário estar relaxado para analisar o que surge na tela da mente, como poderia sequer lograr o relaxamento para começar a fazer isso?\n\nM.\n\nBem, o relaxamento, meu caro irmão, é a técnica para deixar o corpo físico como se deve deixar, a modo de que não estorbe.\n\nA meditação é outra coisa, não é verdade?\n\nNão confundamos uma coisa com outra coisa.\n\nEu não aconselho sistemas muito complexos para o relaxamento.\n\nEnquanto menos complexidade, tanto melhor.\n\nSimplesmente, sentar-se ou deitar-se nas posições que já disse, soltando bem braços e pernas, e isso é tudo.\n\nMas soltando-os de forma que nenhum músculo moleste.\n\nIsso é o indispensável, que nenhum músculo fique em tensão.\n\nUma vez que estejamos absolutamente seguros de que já o corpo está relaxado, esquecermos desse assunto, não pensar mais nisso porque se poderia converter isso em outra traba mais para a mente.\n\nE para que criar mais obstáculos?\n\nQuando alguém já relaxou o corpo, deve esquecer-se do corpo, fazer como se estivesse desencarnado, não pensar mais em questões do corpo.\n\nEntendeu-me, meu estimável irmão Batarsé?\n\nD.\n\nMestre, eu considero que a mente é o instrumento que utilizamos para compreender nossos defeitos, mas devido a suas limitações não podemos profundizar na honda significação dos mesmos.\n\nAgradeço-lhe suas palavras sobre como chegar a essa honda significação.\n\nM.\n\nOh, meu estimável irmão Tony!\n\nA compreensão é a compreensão e nada tem a ver com a mente.\n\nA profundidade da compreensão vai mais além, meu estimável irmão.\n\nDevemos equilibrar o Ser e o saber, não é verdade?\n\nQuando o Ser está mais desenvolvido do que o saber, mais poderoso, é óbvio que então pode surgir daí o \"santo tonto\", não é?, porque lhe falta sabedoria.\n\nE quando, por sua vez, o saber é exorbitante e o Ser está sem desenvolvimento de qualquer espécie, então é pior: de lá vem o \"bribão\".\n\nAssim, não confundamos a ginástica com a magnesia.\n\nA compreensão é de fundo, pertence à Consciência.\n\nConsiste no equilíbrio perfeito do Ser e do saber, isso é tudo.\n\nD.\n\nMestre, peço desculpa, sendo indispensável a compreensão de cada Eu para ser eliminado, poderia nos dar um exemplo de o que é a compreensão de um Eu determinado?\n\nPorque naquilo de compreensão há muitas escalas e sim é bem importante ter o conceito claro de o que se chama compreensão de fundo.\n\nAgradeceria um exemplo, Mestre.\n\nM.\n\nBem, meu estimável irmão Batarsé, certamente, estamos aqui discutindo detidamente sobre a prática de meditação geralizada para lumisiais.\n\nOutra coisa seria a prática de meditação para dissolução do Eu; esse já é um assunto diferente, não é verdade?\n\nEm todo caso, certamente, devo dizer-lhe que há diferentes graus de compreensão.\n\nEu entendo por compreensão de fundo quando alguém alcançou a apreensão, a captura da significação profunda de tal ou qual coisa, ou de tal ou qual defeito de tipo psicológico.\n\nMas quando alguém não alcançou assim tão longe, quando apenas compreende o processo, por exemplo, da ira, ou do egoísmo, ou do ódio, e nada mais, mas não capturou, realmente, seu significado íntimo de fundo, há certa compreensão, mas não é a compreensão de fundo, é a compreensão de superfície.\n\nEm todo caso, nisso da compreensão há muitos e muitos graus, escalas e escalas, sistemas e sistemas; diferentes níveis.\n\nPorque muitas vezes alguém estudou um livro e acredita que já o compreendeu, e o lê um ano depois e resulta que se dá conta de que não o havia compreendido.\n\nVocês viram, por exemplo, meu livro \"O Parsifal desvelado\"? Não é verdade?\n\nEsse é um livro para estudá-lo durante toda a vida.\n\nNo entanto, há muitas pessoas que acreditam que já o compreenderam.\n\nMas quando o voltam a ler, se dão conta de que lhes faltava compreender mais.\n\nE se repetem a leitura anos mais tarde, se dão conta de que não haviam entendido nada, que lhes faltava ainda compreender.\n\nTotal, que isso da compreensão é algo muito elástico.\n\nMe pedis exemplos concretos sobre compreensão.\n\nCom o maior prazer vou citar apenas um, experimentado em mim mesmo, porque me agrada falar sobre o que eu mesmo experimentei.\n\nPor exemplo, um dia, metido sob a terra dentro da câmara de reflexão do Summum Supremum Sanctuarium, me propus, meus caros irmãos, compreender aquela \"Estância de Dzyan\" onde se nos fala do primeiro instante relacionado com a fecundação das águas caóticas.\n\nIntelectualmente, sempre havia entendido que o fogo faz..., fecunda as águas da vida, isso é óbvio.\n\nIntelectualmente, havia compreendido que o Terceiro Logos fecunda as águas caóticas no amanhecer da existência para que surgisse o cosmos, mas não havia apreendido sua honda significação.\n\nNecessitei da quietude e silêncio da mente.\n\nNesses instantes, me visitou a Mestra Helena Petronila Blavatsky e me disse: \"O Terceiro Logos disse a sua esposa: 'Ide, fecundai a matéria caótica para que surja a vida, empero tu verás'\".\n\nEla me narrava isso, sim, mas faltava algo mais: reviver eu aquilo, reviver aquele drama, e consegui através do Samadhi.\n\nFui testemunha da aurora da criação; vi o instante em que o Primeiro Logos emanou de si mesmo ao Terceiro; vi o instante em que o Primeiro Logos ordenou ao Terceiro dizendo: \"Ve e fecunda a tua esposa, a matéria caótica, para que surja a vida, empero tu verás\".\n\nFui testemunha daquela cena.\n\nE é óbvio, então houve apreensão de sua honda significação.\n\nO Ancião aquele se inclinou reverente, vestido com um manto azul, e depois iniciou o grande trabalho com os rituais do fogo.\n\nEntão, me compreendestes?\n\nNo primeiro caso, havia apenas informação intelectiva; no segundo, havia apreensão de fundo.\n\nNo primeiro caso, havia compreensão puramente informativa ou intelectiva; no segundo, verdadeira compreensão de fundo.\n\nEso é tudo.\n\nD.\n\nPeço desculpa, me referia à compreensão de um Eu.\n\nVocê menciona em \"O Parsifal Desvelado\" sobre a profunda compreensão do Eu da ira, menciona algo que não me lembro.\n\nPoderia ser tão amável de explicar-nos essa compreensão?\n\nM.\n\nÉ claro, meu estimado irmão Batarsé, é claro.\n\nIndubitavelmente, por exemplo, podemos nós compreender o que é a ira, saber que temos ira, ter compreendido realmente todos os processos psicológicos em nós: como se desenvolve a ira, quais são seus orígens, por que surge ira em nós em um momento dado, etc., e, no entanto, apesar de ter compreendido, não ter logrado capturar a honda significação da ira.\n\nQuando um tem capturado a honda significação da ira, pois tudo muda.\n\nPor exemplo, suponhamos que você está dirigindo seu automóvel e alguém, com outro automóvel, colide contra você.\n\nClaro, você tem um momento de arranque de ira, e isso o incomoda, não é verdade?\n\nChega em casa, medita sobre o que se deveu.\n\nPossivelmente, descobre que aquela foi falta de paciência, falta de serenidade sua, falta de domínio de si mesmo, nada mais.\n\nAté aqui vocês entenderam.\n\nCapturar a significação profunda daquela ira é algo que vai muito mais longe, porque se você capturar a significação profunda daquela ira, pode descobrir que ela, em si mesma, não é mais que o resultado da ignorância.\n\nVem a descobrir com assombro místico que tal choque pode ter sido produzido pela Lei do Karma, mas que você ignorava a Lei do Karma, que ignorava que devia aquela dívida kármica.\n\nSe você chegasse a ver isso, é ter captado a significação profunda.\n\nDe que?\n\nDe a ira?\n\nSim, da ira.\n\nDescobriu que aquela ira tinha base na ignorância, que ignorava a Lei do Karma.\n\nAo ver como se processa o karma, ao ler nos registros akáshicos da natureza, é claro que em Terceira Câmara recebemos força, porque, realmente, na sala de meditação se estabelece um vórtice de magnetismo extraordinário.\n\nNos carregamos, por dizer de outra forma, de electricidade transcendente para seguir com firmeza em nossas práticas esotéricas.\n\nEm casa, devemos aproveitar a força que acumulamos e praticar com intensidade a meditação.\n\nÉ óbvio que na sala estamos muito assistidos por todas as forças magnéticas.\n\nTambém é verdade que em casa dependemos de nós mesmos e da ajuda de nossa Divina Mãe Kundalini.\n\nAs técnicas podem ser iguais tanto em casa como na sala de meditação, mas em relação à relaxação, sim há uma diferença, porque um em sua casa pode tranquilamente deitar-se no chão se quiser na posição flamígera, ou savasana, ou em sua cama, etc.; já muda a questão.\n\nEnquanto que no lumisial apenas pode estar sentado.\n\nEm relação ao estudo sobre nossos defeitos psicológicos, o estudo do Eu, do Mí mesmo para dissolver, bem, também pode ser feito em Terceira Câmara meditações desse tipo, mas nessa conferência não quero propriamente dirigir-me a isso.\n\nUnicamente quero dizer-lhes que em casa pode um meditar profundamente nos Yoes, ou seja, primeiro descobre um defeito e depois trata de compreendê-lo através da meditação em casa.\n\nMas não quero, como digo, me aprofundar nesse assunto hoje porque o objetivo desta palestra é a meditação da Terceira Câmara, e o tema que estamos estudando hoje é a quietude e o silêncio da mente.\n\nPara não nos confundirmos, não quero misturar uma coisa com outra.\n\nD.\n\nMestre, se alguém em Terceira Câmara se adormecesse completamente no seu corpo físico, mas tivesse uma experiência no astral, seja com consciência ou sem consciência, mas que alguém trouxesse vividamente o recuerdo, pode-se considerar tal experiência no astral como êxtase?\n\nM.\n\nBem, meu caro irmão, este é um êxtase de tipo muito inferior, não é verdade?, porque o viaje pelo mundo meramente astral é o mais inferior, ou quase o mais inferior dos viajes, isso é claro.\n\nConsidere-o como um tipo de êxtase inferior, nada mais.\n\nNo entanto, houve um desdobramento nesse caso, e um desdobramento concreto, exato.\n\nUm desdobramento que deve ser levado em conta porque já é um princípio, é um começo.\n\nNunca pode alguém tratar de entrar de uma vez ao mais alto sem ter passado pelo mais baixo, não é verdade?\n\nBem, isso é tudo.\n\nD.\n\nEntão, Mestre –perdão-me–, em que podemos diferenciar uma experiência no astral de uma experiência no mental, ou no causal?\n\nOu no mundo espiritual?\n\nM.\n\nBem, naturalmente, nos diferentes graus de esplendor, nisso está a diferença.\n\nHá experiências muito inferiores como as do astral; um pouco mais elevadas como as do mental, onde há mais esplendor.\n\nMas, realmente, meus caros irmãos, o que nós devemos nos proponer é libertar-nos da mente, libertar-nos da matéria.\n\nO astral é matéria e o mental é matéria, como matéria é o físico e matéria, o etérico.\n\nO que eu quero é que cada um de vocês se preocupe em libertar-se da matéria, em libertar-se da mente.\n\nO vital, para nós, é funcionar como Espíritos puros, limpos, em todo o espaço estelar.\n\nMe houve compreendido?\n\nD.\n\nSim, Mestre.\n\nTenho uma última pergunta para você.\n\nA que se deve a falta de recordatório de algumas experiências em meditação?\n\nM.\n\nCom o maior prazer respondo à sua pergunta, meu estimável irmão Batarsé.\n\nA falta de recordatório das experiências místicas em meditação não se deve a outra coisa senão à falta de despertar da Consciência.\n\nQuando alguém está bem desperto, não se esquece de nada, recorda todas as suas experiências íntimas com toda a exatidão; isso é tudo.\n\nBem, meus caros irmãos, vamos começar a meditação.\n\nNo obstante, quero que antes de iniciarmos esta meditação, façamos uma cadeia para irradiar amor à humanidade.\n\nTodos de pé, por favor, todos.\n\nFaçamos a cadeia pois, a ver, reforcem a cadeia..., repitam comigo: “Que todos os seres sejam felizes, que todos os seres sejam dichosos, que todos os seres sejam em paz”.\n\nOutra vez: “Que todos os seres sejam felizes, que todos os seres sejam dichosos, que todos os seres sejam em paz”.\n\nOutra vez: “Que todos os seres sejam felizes, que todos os seres sejam dichosos, que todos os seres sejam em paz”.\n\nAgora demos forma ao nosso mantram sagrado AUM: AAAAAAOOOOOOMMMMMM TAT, SAT, TANNN, PANNN PAZ.\n\nEntoemos agora os mantrams da nossa cadeia esotérica da Terceira Câmara.\n\nTodos repitam comigo: SAAALLLLLL TUUULLLLL UUULLLLL.\n\nFaçam o sinal do microcosmos, meus caros irmãos, a estrela de cinco pontas.\n\nAgora a cruz gnóstica.\n\nFavor tomem assento, meus caros irmãos.\n\nApaguem as luzes, por favor, apaguem as luzes para que nada nos distraia.\n\nJá estão as luzes apagadas?\n\nBem, bem, relaxem seus corpos.\n\nSentem-se bem, sentem-se bem, meus caros irmãos, que ninguém fique mal sentado, ninguém em posição incômoda; o mais confortavelmente possível.\n\nNão crucem as pernas uma sobre a outra porque isso está mal.\n\nPerneiras e braços soltos –repito– bem soltos.\n\nQue nenhum músculo fique apertado, que todos os músculos fiquem bem soltos, bem relaxados.\n\nNão façam disso um problema, por favor, não façam um problema; esta é uma coisa simplesmente sencilla, sentar-se bem.\n\nFácilmente o podem fazer, sem tanto trabalho.\n\nA ver, a ver, a ver...\n\nJá estão relaxados?\n\nPara isso não se precisa de tanto trabalho; apenas, precisam estar seguros de que nenhuma parte de seu corpo está em tensão, isso é tudo.\n\nQuanto às mãos, coloquem-nas como quiserem; não se apeguem de detalhes, porque se vocês se apegam de detalhes físicos, esses detalhes se tornam outra traba para a mente; novos problemas, mais do que já temos, não é verdade?\n\nBem, acho que estamos prontos.\n\nAgora fechem seus olhos.\n\nAo fazer a prática, pode-se admitir um pouco de sono para o físico; desde que não se adormeça a Consciência, tudo está bem.\n\nMuitas escolas creem que um não deve dormir o corpo físico.\n\nEles se equivocam.\n\nQuando alguém está em meditação, convém mais bem que o corpo físico não estorbe, e não estorba quando está dormido, porque um corpo físico desperto é muito estorbo, molesta demais.\n\nEu mesmo, quando estou nos mundos internos, estou muito contente, muito feliz se o corpo físico está bem dormido.\n\nMas quando o corpo físico está desperto, me sustento ali a base de pura vontade; claro, em uma forma mais incômoda, isso é óbvio.\n\nAssim, os veículos físicos podem adormecer-se, e isso é melhor; o importante é que a Consciência não se adormeça, que esteja vigilante como o vigia em época de guerra.\n\nEntendido?\n\nBem, meus caros irmãos, vamos agora meditar.\n\nComecem por observar o que surgir na sua mente, e com muito cuidado, ponham atenção, atenção, atenção...\n\nPonham atenção em o que você tem de inatento.\n\nO que você tem de inatento são os desejos que vão aparecendo, as emoções, as paixões, os recordos das coisas do dia, do ontem, do anteontem, etc., etc., etc.\n\nObservem, observem, observem, por favor, observem o que surgir na sua mente.\n\nObservem, e com muito cuidado, observem, ponham atenção em tudo isso que surgir.\n\nMas compreendam, sim, compreendam o que surge, meus caros irmãos, compreendam e esqueçam; e se algo novo surge, pois compreendam e esqueçam; e se outra coisa nova surge, pois compreendam e esqueçam.\n\nA ver, entrem, entrem, pois, em meditação.\n\nAdormeçam seus corpos físicos um pouco mais, um pouco mais, um pouco mais, mas com a Consciência alerta, alerta, verdade?, alerta, alerta…\n\nConcluída a meditação, então, tudo o que há a fazer é formar a cadeia e vou repetir como se deve fazer para que vocês me entendam.\n\nA ver, formar a cadeia, formar a cadeia, formar a cadeia todos.\n\nIrradiemos amor.\n\n\"Que todos os seres sejam felizes, que todos os seres sejam dichosos, que todos os seres sejam em paz\".\n\n[Três vezes].\n\nDemos forma ao nosso mantram sagrado AUM: AAAAAAOOOOOOMMMMMM, TAT, SAT TANNN, PANNN, PAZ.\n\nAgora vêm os mantrams com os quais se deve finalizar sempre a grande cadeia: SAAALLLLLL TUUULLLLL UUULLLLL.\n\nDepois, o sinal do microcosmos.\n\nDepois, a cruz gnóstica ou a cruz dentro do círculo...\n\n\"Esta convocação terminou\".\n\nAssim é que se conclui, meus caros irmãos.\n\nA prática deve ser por uma hora, é claro que eu não vou estar fazendo aqui, através de uma fita gravada, toda a prática de uma hora porque se nos acabaria a fita.\n\nUnicamente, o objetivo desta fita é indicar-lhes como se deve fazer, em que forma se deve trabalhar.\n\nDepois, todos os irmãos se despedem carinhosamente e se retiram.\n\nAssim é como se trabalha, assim é como deve funcionar sempre a Terceira Câmara.\n\nOs que ingressam na Terceira Câmara são indivíduos que devem ter estado pelo menos, pelo menos, três anos no Movimento Gnóstico.\n\nNão se pode receber na Terceira Câmara um indivíduo de um ano ou de dois, mas sim aqueles que tenham tido pelo menos três anos de assistência pontual à Primeira e Segunda Câmara.\n\nEntendido?\n\nBem, meus caros irmãos, acho que não há mais nada a falar por agora.\n\nSe algo há a dizer, podem dizê-lo com toda a liberdade.\n\nD.\n\nMestre, uma pergunta que lhe rogaria que nos respondesse, é sobre o que se deve comer antes da prática da Terceira Câmara e se o estômago cheio ou meio vazio não é obstáculo para realizar uma boa prática.\n\nM.\n\nCom muito gosto, meu estimável irmão Batarsé, responderei à sua pergunta.\n\nPara assistir à Terceira Câmara é melhor não comer absolutamente nada antes, melhor é assistir com o estômago limpo; assim a prática resulta com mais comodidade. Entendido?\n\nD.\n\nEsta outra pergunta que tenho aqui não tem nada a ver com a prática da Terceira Câmara, mas sim com o que falamos sobre a apreensão do hondo significado dos Yoes.\n\nNeste caso, você se referiu ao Yo da ira e cujo hondo significado era a ignorância.\n\nMinha pergunta é a seguinte, Mestre: como existem inumeráveis Yoes da ira, todos os Yoes da ira têm como origem a ignorância ou apenas é especificamente esse Yo da ira?\n\nCada caso diferente tem um hondo significado diferente?\n\nM.\n\nMuito bem, muito bem, meu estimável irmão Batarsé, com o maior gosto vou dar resposta à sua interessante pergunta.\n\nÉ óbvio que cada situação de ira é diferente, isso é ostensivo.\n\nSempre podemos, praticamente, catalogar todas as situações de ira resumiéndolas a três: primeira que chamaremos ira produzida pelo ânimo; dois, seria ira produzida pelo corpo; três, ira produzida pela língua.\n\nVamos examiná-las cada uma por separado, lhes parece?\n\nD.\n\nComo não!\n\nM.\n\nBem.\n\nIra produzida pelo ânimo: não sempre está um no mesmo estado de ânimo.\n\nA ira pode surgir quando estamos ansiosos, quando estamos nervosos, quando estamos sobrecarregados de trabalho, quando estamos sobrecarregados de pensamentos, quando estamos sobrecarregados de emoções.\n\nIra produzida pelo corpo: a ira pode surgir quando estamos doentes, quando estamos cansados, quando estamos com dor, quando estamos com fome, quando estamos com sede.\n\nIra produzida pela língua: a ira pode surgir quando estamos falando mal de alguém, quando estamos criticando alguém, quando estamos julgando alguém, quando estamos condenando alguém.\n\nVamos examinar cada uma dessas situações de ira e vamos ver como podemos superá-las, como podemos transformá-las em algo positivo.\n\nVamos ver como podemos transformar a ira em amor, em compreensão, em tolerância, em paciência.\n\nVamos ver como podemos transformar a ira em algo que nos ajude a crescer, a nos desenvolver, a nos tornar melhores.\n\nVamos examinar cada uma dessas situações de ira e vamos ver como podemos superá-las, como podemos transformá-las em algo positivo.\n\nAlguém pode produzir ira em você se lhe disser uma palavra em particular num estado de ânimo; e, no entanto, em outro estado de ânimo, podem repetir-lhe a mesma palavra e você não sentir nada.\n\nQualquer insultador pode feri-lo facilmente se o encontrar num estado de ânimo, mas em outro estado de ânimo, o insultador pode não encontrar eco em você.\n\nAssim, os estados de ânimo são muito variados, e é claro que, de acordo com o estado de ânimo, nos encontramos mais ou menos serenos.\n\nHá, portanto, iras produzidas pelo estado de ânimo.\n\nSegundo: ira produzida pelo corpo.\n\nEstando você, por exemplo, com muito calor, se torna insuportável, não é verdade?\n\nSe o calor é muito sofocante, e pode haver fome, a situação é mais grave, e se há sede, então é pior.\n\nDe maneira que os estados de ânimo influem muito.\n\nTambém há quem se sinta iracundo não pelo calor, há quem se sinta iracundo pelo frio, por exemplo.\n\nHá quem se sinta iracundo não por frio nem por calor, mas simplesmente porque tem fome, e a fome o põe de mau humor, ou porque tem sede, não é verdade?\n\nDe maneira que a ira pode ser produzida também pelo corpo.\n\nEstando você doente, pode se tornar iracundo em algumas ocasiões.\n\nPode um dor de dente lhe dar vontade de dar golpes.\n\nEm resumo, é outro estado.\n\nHá iras produzidas pela língua.\n\nSim, a língua viperina das devotas é terrível, não é verdade?\n\nOs enredos das comadres, dos compadres; sobretudo, as comadritas são um problema.\n\nNaturalmente, aquilo do \"dizem que se diz\", a calúnia, em resumo, tudo isso pode provocar ira, ira produzida pela língua.\n\nAgora, a língua iracunda de você também pode responder com palavras hirientes, não é verdade?\n\nDe maneira que a ira da língua, observe-a!, é curiosa de língua a língua!\n\nNós nos insultamos e insultamos.\n\nNós nos ferimos e ferimos.\n\nUsamos a palavra dessa forma, mal usada, não é verdade?, mas assim é a humanidade.\n\nBem, toda a ira, portanto, vejam, tem tantas facetas.\n\nCada situação de ira é diferente, mas todos os aspectos da ira se reduzem a três.\n\nMelhor mencionemos esses três de forma um pouco mais ordenada: corpo, ânimo e língua.\n\nEntendido?\n\nAprender a honda significação de tudo isso é importante.\n\nPor exemplo, nos caluniam, e claro, se nosso estado de ânimo não está muito bom, nos sentimos ofendidos e reagimos violentamente.\n\nInteressante seria depois compreender, e além disso de compreender, chegar a captar a honda significação.\n\nQuando captamos a honda significação, muda o panorama.\n\nPode ser que aquele que nos caluniou ou que nos insultou seja uma vítima nossa.\n\nSim!\n\nPode ter sido uma vítima nossa em uma reencarnação passada; pode ser que nós tenhamos ferido aquela pessoa e, agora, esta tenha reagido conosco, vingando-se, embora de forma inconsciente.\n\nNesse caso, é um karma que nós não havíamos entendido.\n\nMas quando já o entendemos, então capturamos sua significação profunda.\n\nSeria muito longo nos estendermos em todos esses detalhes, mas já sabem.\n\nSe há algo mais a esclarecer, podem perguntar, meus caros irmãos.\n\nD.\n\nMestre, você disse que a compreensão não era da mente, e depois, em outra parte, nos disse algo sobre a compreensão intelectiva.\n\nComo é isso, Mestre?\n\nPode me explicar?\n\nM.\n\nBem, meu caro irmão, aparentemente há uma contradição, não é?\n\nNo entanto, sublinhe a palavra intelectiva.\n\nSublinhe e vá ao fundo.\n\nEu quero que você compreenda, antes de tudo, a fundo, o significado de tudo isso.\n\nQuando disse compreensão intelectiva, não me limitei, realmente, ao intelecto, não; quero ir além do mero intelecto, por isso lhe digo: sublinhe.\n\nMas como o intelecto, naturalmente, é o instrumento de manifestação aqui, no mundo físico, porque serve de veículo à Consciência -embora esta esteja presa dentro do mesmo intelecto, sempre serve de veículo-, naturalmente por isso falei de informação ou de compreensão intelectiva.\n\nFalei de uma forma convencional, porque a compreensão -repito e sublinho- não é intelectiva.\n\nMas esclareço: o intelecto serve como instrumento à Consciência.\n\nNaturalmente, serve quando quer servir, não?, quando alguém consegue dominar a mente.\n\nInfelizmente, são muito poucos os que sabem dominar a mente.\n\nEntendido?\n\nD.\n\nSim, Mestre.\n\nMuito obrigado.\n\nD.\n\nMestre, gostaria que nos repetisse o relato sobre o que viveu no interior da terra no Summum Supremum Sanctuarium da Colômbia, pois na gravação considero que não fica muito claro.\n\nM.\n\nCom o maior prazer, irmão, arrojei luzes sobre o que antes disse.\n\nÉ claro que eu sabia sempre que o fogo fecunda as águas da vida -isso é óbvio, e isso qualquer um que tenha estudado esoterismo sabe- mas, em minha reencarnação presente, me faltava fazer mais consciência disso, é dizer, apreender a significação profunda daquela verdade.\n\nConsegui capturar essa significação profunda na Câmara de Reflexão do Summum Supremum Sanctuarium.\n\nQue a Blavatsky me tenha visitado em astral?\n\nPerfeitamente, assim foi.\n\nEla repetiu tudo o que fizera, apenas repetindo-me o que estava escrito em sua cosmogénesis. Podemos destacar assim: «O Terceiro Logos fez fecunda as águas caóticas para que surgisse a vida». Assim repetimos, assim simplificamos. No entanto, isso não era tudo, eu precisava ir mais a fundo, e consegui. Assisti realmente, ou melhor dito, revivi o amanhecer do Maha-Manvantara. Digo revivi porque, em nome da verdade, tenho que dizer-lhes que, certamente, eu fui testemunha da aurora do Maha-Manvantara. Mas em minha presente reencarnação, precisava reviver esse recuerdo transcendental, divino. E vi perfeitamente quando o Primeiro Logos emanou ao Terceiro, quando lhe falou dizendo: «Vai, fecunda a matéria caótica para que surja a vida, contudo tu verás». Deu-lhe liberdade para obedecer ou desobedecer. E o Terceiro Logos se inclinou reverente ante o Primeiro Logos. Estava bellamente vestido aquele Terceiro Logos, com seu manto azul até abaixo, sua túnica branca. Qual beleza em seu rosto!; seus olhos azuis, onde se reflete todo o panorama do infinito; aquela nariz aguileña, aquele lábio fino e delicado. Todo ele resplandecente, magnífico. Eu fui testemunha disso, como fui testemunha do trabalho ritual que se fez nos sete templos do caos. Bem, ao experimentar o transcendental, pois apreendi, capturei a profunda significação daquela verdade que está escrita em cosmogénesis e que todos os irmãos das diversas escolas repetem, mas que não conseguiram, realmente, vivenciar ou experimentar de forma íntima, entendido? D. Sim, Mestre, muitíssimas graças.",[],1792628549469]